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Publicado 9 marzo, 2013 by Jorge Aguayo en Noticias
 
 

Crónica de un restaurante en problemas y cómo mitigar el riesgo al adquirir una franquicia

Comparto con ustedes la anécdota de unas personas que decidieron convertirse en restauranteros adquiriendo una franquicia de una cadena de restaurantes, de los problemas en que se enfrentan y daré mis recomendaciones para que todos aprendamos en cabeza ajena.

Tuve la oportunidad de platicar con el propietario de un restaurante, que me buscaba para que le apoyáramos con el marketing de su establecimiento, y me invitó a conocer el lugar, a lo cual asistí.

El restaurante es un lugar donde al parecer había anteriormente otro restaurante y traspasaron el lugar con parte del mobiliario o equipo anterior.

Durante la comida, tuvimos una charla acerca de la breve historia del restaurante, con alrededor de un año de apertura querían dar el siguiente paso y empezar con el marketing del lugar para atraer mas gente.

Soy una persona sumamente observadora y detallista, por haber sido Director de operaciones y trabajado en diferentes marcas multitiendas no pierdo el momento de observar todo lo que pasa a mi alrededor, de hecho, esta es una de las causas de la razón de ser de ComensalEnDF, analizar y encontrar buenas experiencias para compartirlas con ustedes.

La experiencia de la comida dejó mucho que desear, únicamente voy a dar unos breves detalles significativos, pero yo identifiqué al menos 10 razones que me dieron a pensar que este nuevo restaurantero tenia mucho que aprender de cómo operar un restaurante.

Charolas despostilladas, pan duro, los meseros nos trajeron sopas chorreadas y otras faltas importantes fueron una clara señal de que ni el restaurante, ni sus dueños están listos para atender a comensales en su restaurante.

La ambientación del restaurante estaba “sin alma”, pareciera ser que no hicieron cambios en el diseño del lugar, dejaron casi tal como estaba ambientado el restaurante anterior y se pusieron a operar el nuevo, el tema es que al parecer eran diferentes tipos de comida/ambiente y pues no cuadra el lugar con el tipo de comida que ofrecen.

También la forma de operar el restaurante de parte del dueño no era lo más indicado, era la hora de la comida y ni el dueño ni el gerente (que nunca apareció en la mesa) estuvieron al tanto de las mesas de sus invitados (comensales)

Cuando le pregunté al dueño ¿A ustedes los capacitan también para operar el restaurante? Me respondió: “Yo soy inversionista, yo ni debería de estar aquí.”

Esta persona no tenia múltiples inversiones, y mucho menos un equipo fuerte en el quien confiar la operación y sobre todo su única inversión, es claro que a esta persona no está preparada para ser un empresario y además es muy probable que cuando adquirió la franquicia, la marca nunca fue muy clara con respecto al deber ser al adquirir la franquicia.

Mi única molestia real es con la marca que vendió su franquicia, no preparó al franquiciatario como es debido y mucho menos están al pendiente de la correcta operación del restaurante.

Desistí de apoyar a este restaurantero, por una simple razón: Llegaría la gente a comer por prmera vez y era muy probable que no fuera a regresar. Es muy caro invertir solo en clientes nuevos y lo peor es que el universo de clientes potenciales es finito, tarde o temprano la gente iba a disminuir poco a poco.

Al invertir en marketing se debe de pensar que se hará un esfuerzo tal, que solamente logrando que la gente regrese y nos recomiende es cuando va a haber retorno de inversión en el rubro de publicidad.

Señoras y señores, adquirir una franquicia dista mucho de poner capital, contratar gente y sentarse en el sillón de la esperanza para ver como florece el dinero como margaritas en primavera.

Adquirir una franquicia implica mucho más de lo que pudieran creer, el adquiriente debe de conocer perfectamente la operación de la misma, contratar al personal indicado (a mi en mi empresa me tomo 1 año y 7 despidos poder lograrlo) tener el tiempo para estar presente al menos los dos primeros años de operación, conocer la industria y muchas otras cosas.

Una franquicia no es el lugar para gente que se quiere ahorrar el proceso de desarrollo de una marca, operación, mercado y prodcto, Y que solo quiere poner su dinero y empezar a crecer su cuenta de banco.

Una franquicia es un buen inicio, pero en mi opinión solamente son los cimientos y como el 30% del resultado, el verdadero éxito del lugar se da gracias al desempeño del establecimiento, al trabajo duro del franquiciatario y a la constancia.

La única persona que cuidará tu dinero eres tu mismo(a), nadie nunca lo va a hacer tan bien como tu.

Hoy en día la competencia es feroz, y si tienes un restaurante incompleto, lo mismo va a pasar con los resultados. Si únicamente ves gente nueva en tu establecimiento preocúpate, ya que no estas logrando que los clientes regresen. Los libros dicen que es 6 veces más caro adquirir un nuevo cliente que conservar los actuales, y muchas veces las marcas y los restaurantes omiten este importante punto. Una vez que cruzaron la puerta de tu restaurante tienes UNA oportunidad para deleitar a tus visitantes, hacerlos regresar y sobre todo que te recomienden.

El dinero fácil no existe al menos de manera legal, si estás a punto de invertir tu dinero en algún nuevo proyecto, te doy 11 recomendaciones para que consideres:

1) Haz un estudio de mercado, y asegúrate que existe la necesidad que buscas satisfacer.
2) Desarrolla un caso de negocio, cuanto es la venta potencial, cuanta es la inversión inicial y los gastos mensuales del negocio, sin esto en mano es como salir a navegar sin brújula ni mapa de navegación.
3) Contrata a la gente correcta para que caminen (corran) contigo en este nuevo proyecto. “Es mas peligroso tener gente mediocre en tu organización, mientras dejas ir a los malos empleados, los mediocres se quedan con el trabajo de la gente brillante” -Bill Gates
4) No pretendas saberlo todo, tu seguramente eres bueno para cierta parte del proyecto, es muy probable que necesites ayuda externa.
5) Escoge bien las batallas que quieres luchar, no pretendas abarcar toda las oportunidades, muchas son espejismos de un oasis en el desierto.
6) Selecciona bien a tus aliados, si vas a compar una franquicia, asegúrate que te den el soporte correcto para que puedas iniciar con el pie derecho, y evites situaciones como la que acabo de describir.
7) Se persistente (no dije necio) los frutos vendrán después de un tiempo considerable de prueba y error, de mucho trabajo con sudor-lágrimas.
8) El Marketing digital es clave, sin duda existe una oferta vasta de todo tipo de productos y servicios y hoy más que nunca es mas sencillo encontrar aquellos productos o servicios que buscamos, el avance tecnológico es el aliado de los nuevos proyectos, y el enemigo de los que pasan por alto esta nueva forma de acercarse al futuro cliente y cómo mantener al actual comprador.
9) Ten en mente un plan “B”, como diría nuestra abuela “No pongas todos los huevos en una canasta” asegúrate de tener una opción que te permita sobrevivir mientras florece tu nuevo proyecto.
10) Tu prioridad NO es la misma prioridad de los demás. Mucha gente nos confundimos y decimos “Si le voy a generar negocio, no entiendo porque no le importa”. Todos tenemos prioridades y momentos, no te desesperes si la gente no te atiende en el momento y con la intensidad que tú necesitas, entiendo, es frustrante, pero es una realidad.
11) El demonio está en los detalles, debes de asegurarte que todo lo que vayas a hacer lo hagas con sumo cuidado, bien y de preferencia la primera.

Espero que esta historia te haya hecho reflexionar tanto como lo hizo conmigo, emprender no es una tarea nada fácil, yo llevo año y medio luchando por un proyecto que apenas está empezando a dar señales de vida 🙂

¡A comer y a emprender bien se ha dicho!


Jorge Aguayo

 
Recomendador apasionado, me siento en la mesa donde me agarre el hambre, siempre esperando sea un lugar limpio, rico, justo y complaciente. Tengo 25 años de experiencia en operaciones y servicio al cliente. Este espacio existe para hacer valer los derechos del consumidor.